Me fascina la idea de la valentía porque está llena de las posibilidades de nuestro potencial desconocido y el de nuestros hijos. Todos deseamos que nuestros hijos sean valientes, que puedan salir de su zona de confort y se sientan lo suficientemente seguros como para perseguir sus metas, incluso cuando eso implique enfrentar dificultades en el camino. Sin embargo, para algunos niños esto no es fácil, y en muchos casos, toma tiempo desarrollar esa valentía.